martes, 4 de enero de 2011

Relato finalista certamen PARTICIPACION CIUDADANA, Diputacion de Cadiz

               

                    
           EL SUEÑO QUE CONTRIBUYÓ A MI REFLEXIÓN:



                                      SEÑOR GOBIERNO:

He aquí mis pensamientos. Reunidos, congregados por la oportunidad, la oportunidad de saber que hoy por fin me está oyendo. Sentías la angustia del niño que rebusca entre los vertederos. Era tu angustia, era, tu desesperación, tu nerviosismo porque conocías  que otro con más suerte podía encontrar en el montón  las latas de conserva casi enteras, los hierros, los harapos…  tras la basura, tras el escombro… muchas veces se hallaban los restos o los echadizos de los ricos, lo que ellos ya no querían pero que ahora tu buscabas como un diamante entre miseria, y como tantos… “para poder subsistir”.

Luego le vi cruzando el estrecho. Era un nuevo inmigrante ilegal y le acompañaba la añoranza, de pronto… ¡zas! Le sorprendió una tempestad. Desperté sobresaltada. Del sueño o la pesadilla salí, escapé, huí… una vez tranquilizada pensé, analicé… Era una persona con sensibilidad, con capacidad para ver desde la perpestiva del otro, capaz… de ponerse en su lugar. Era… el gobierno que quería, al que acababa de descubrir.

Quise volver a fantasear, volver de nuevo a mi sueño o regresar a mi pesadilla aunque eso me costara volver a inquietarme, volver a turbarme, a destemplar, volver… a sentir palpitaciones, a sudar e incluso a llorar como un niño… pero quería, lo necesitaba, tenia que explicarle que los problemas del mundo son consecuencia de las desigualdades que aun hoy “¿todavía hoy?” en el siglo veintiuno no hemos logrado superar. Mi intento falló. El destino no lo quiso, no lo permitió y con la furia del niño que llega al lugar demasiado tarde, desde hace un rato tecleo mi olivetti con ansia, con desesperación, como si fuera la ultima vez que le tendré tan cerca, como si fuera… ese día donde tras aparecer en mi sueño desapareció cuando yo ya tenia la esperanza de que me escucharía, de que me atendería porque ya sabía de las injusticias, porque ya conocía del dolor… Esa esperanza ahora a renacido y mis pensamientos están cobrando forma.

No quiero esclavas sexuales, resistoleros, niños esclavos o sicarios por un mundo mal repartido porque todos, independientemente de la profesión, el dinero o el color de piel somos humanos y todos como humanos tenemos derecho a opinar, a exponer nuestras ideas o a participar en la vida (¡nuestra vida!) política (Democracia). No quiero autoritarismos que solo permitan decidir a unos pocos sobre un mundo que es de todos y para decidir con sabiduría (¡desde el conocimiento!) es necesaria la educación. Por ello demando el acceso a todos al conocimiento, el conocimiento que después nos hará tomar la decisión, una decisión con sabiduría y no arrastrada por la manipulación, la pasividad o el conformismo que ha la larga, nos va a perjudicar a todos.

Ocupas un cargo muy importante, eres… “un modelo para la sociedad”, una sociedad que aprenderá de sus defectos y virtudes, que constantemente le imitará… por lo que le ruego que no siembre ahora desde ese lugar tan alto donde todos le miramos lo que no quiera cosechar mañana, que compita sin violencia porque de lo contrario generará nueva violencia, que resuelva sus conflictos con el diálogo para propiciar la comunicación entre esos que le queremos, amamos u odiamos porque aunque al vivir en sociedad los intereses chocan (aunque todos deseemos lo mejor hay pensamientos diferentes) gracias a esos “choques” la sociedad no se estanca, evoluciona si se consigue llegar a un acuerdo, un acuerdo que puede ser muy enriquecedor si todos participamos exponiendo nuestras ideas desde el conocimiento y no desde la pasividad que acarrea el desconocimiento o, lo que es peor, las tiranías de los verdugos que se relevan.

No me canso de pedirle porque le he entregado una parte de mi libertad. Me impone unas normas a las que me acato y como soy afortunada de un país que me da el derecho al voto, no voy a recriminarle ni a mostrar mi indignación por sus fracasos que… también son mis fracasos porque todos en mi país somos políticos, todos participamos, elegimos e incluso nos podemos presentar a las elecciones si lo deseamos ¿pero sabe que sucede? Que los resultados se pueden bloquear por el desconocimiento y la ignorancia, que puede afectar a mucha gente e influir en los resultados de manera negativa. ¡Peo los que desconocen también tienen que participar porque ellos también son humanos!. No podemos dejar solamente a los cuatro sabios que decidan entre otras cosas porque ese desconocimiento puede ser contagioso, heredarse de unos a otros…  y seguramente nadie de los que desconoce tenga totalmente la culpa de desconocer, eso se lo garantizo. Po ello hay que luchar para que todos tengamos los mismos derechos, sin pasar por alto desdeluego al derecho de la educación que nos permitirá participar en la vida (política, económica…) con sabiduría. Y por ello le voy a pedir, que a la hora de gobernar, de decidir y de tomar decisiones , de apoyar o de desaprobar lo que por su cargo y decisión del resto está en sus manos, piense un poquito o, si es necesario se dé un paseo por las calles de Madrid, de Andalucía o de cualquier otro rincón mirando a la gran cantidad de mendigos, necesitados, pobres… que darían lo que fuera por llevar una vida digna. ¿Son ellos culpables de su situación?... pero no se quede ahí, siga avanzando y descubra que también hay gente al acecho de más débil para enriquecerse, de ahí los narcotraficantes o, las bandas que invitan a traficar, a entrar en violencia, a prostituirse de manera ilegal… ellos también están en la calle aunque quizá no les vea, tienen dinero y pueden manipular a la mayoría a cambio de el, esa “mayoría” asocia el tener con el ser…  Ahora detente, ¿o acaso no está escuchando los sollozos de una mujer?. Provienen de ahí arriba. El  marido la está golpeando delante de un niño que ya se acostumbró a observar sus palizas… nadie denuncia, la mujer calla por miedo, la vecindad “hace la vista gorda”  y el barrio se inunda de las lágrimas que va desprendiendo… Es un caso más, otro de los que se olvidan y finalmente se van acumulando cuando las consecuencias son irreparables…

Pero hoy vamos a hablar, hoy vamos a sentarnos a meditar las leyes, hoy que por fin tengo la suerte de que me esta escuchando las cosas van a cambiar, tienen que cambiar…. Vámonos al Líbano, allí la situación es mucho más catastrófica,  ¿no ha pensado nunca en pasear por aquellas tierras sin
temor, de hablar tranquilamente con un libanés?...pero eso ahora es imposible. Allí la gente está huyendo de los bombardeos. Los niños abandonan sus
juguetes, quizá no comprendan el por qué, pero ahora no hay tiempo de explicárselo, hay que dejarlo todo y salir de allí inmediatamente, de lo contrario su vida corre un serio peligro, el peligro de la guerra…

 Después están las post-guerras, la pobreza y miseria, países destrozados, también las guerrillas, la guerrilla de… ¡no! son guerras enteras, guerras en las que se sigue matando, guerras que se están cobrando la vida de gente inocente, guerras donde hay disparos… Nos las pintaran con ese diminutivo pero son guerras con importancia que siguen ahí, al igual que esos niños a los que continúan explotando y que tienen derecho a una infancia feliz, derecho a una educación que les permita sobrevivir, sobrevivir en un mundo donde la oscuridad está tan solo a unos pasos… Esos niños formaran el futuro, lo seguirán inventando. Usted puede lograr que ese futuro sea legislado desde el conocimiento, usted que ahora está arriba, como padre de la colectividad, padre del género humano, del ser racional puede modificar muchas cosas…

Por  ello ahora que mi esperanza a renacido me voy a subir a la montaña más alta para desde ahí arriba… ¡no! ¡los dos somos humanos!. Desde la misma altura hoy le podré recordar que para cantar victoria hay que ser, en primer lugar “persona”. Y como eso es lo que pido, a cambio de una parte de mi libertad, hoy nos vamos a sentar a meditar las leyes, hoy le voy a recordar estas cosas que ahora escribo, hoy… que como humano y no como un ser superior me va a atender, vamos a enfrentar las tiranías, vamos a descubrir la fórmula. Sin violencia, sin desigualdades… hallaremos la manera de obrar.

2 comentarios:

  1. Brillante relato que cala de lleno en la fibra sensible. Es merecedor de premio, ya que es original, ingenioso y derrocha inteligencia y talento literario.
    Un besote Inma.

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  2. Muy bueno Inmaculada.....te felicito

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